Hacer que un gato tome suficiente agua puede ser un desafío, ya que tienden a no sentir tanta sed como los perros. Sin embargo, la hidratación es clave para su salud, especialmente para prevenir problemas renales y urinarios. Te dejamos algunos tips fáciles de seguir para ayudarlos:
- Usa fuentes de agua en movimiento: a muchos gatos no les gusta el agua estancada y prefieren agua en movimiento. El uso de fuentes puede atraerlos a beber más liquido porque el agua se mantiene fresca y oxigenad.
- Material del recipientes: algunos gatos son exigentes con el material del recipiente. Usualmente los recipientes de plástico tienden a cambiar el sabor del agua por lo que una buena recomendación es usar recipientes de acero inoxidable.
- Usá recipientes de boca ancha: algunos gatos no les gusta que sus bigotes rocen los bordes del recipiente.
- Coloca varios puntos de agua en casa: una buena opción es poner recipientes en varios puntos de la casa. Tené en cuenta que los gatos prefieren tomar agua en lugares tranquilos y no muy transitados.
- Agua fresca y limpia: recomendamos cambiar el agua un mínimo de 2 veces al día. Lavar también el recipiente para evitar la acumulación de bacterias.
Cada gato es diferente, por lo que te invitamos a experimentar con estos trucos para ver cuál funciona mejor para el tuyo. Recordá que una buena hidratación es clave para evitar enfermedades urinarias y renales.



